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It's a dream to be here. Come in the heart of the Mexican Caribbean. Fill in your check-in and check-out date below and book your stay. We can only promise you great moments and unforgettable holidays with us.

En un mundo obsesionado con la velocidad, la productividad y la estimulación constante, viaje lento no es una tendencia, es una rebelión silenciosa.
Nos invita a dejar de consumir destinos y empezar habitándolos.
Para cambiar itinerarios repletos por presencia.
Para elegir la profundidad en lugar de la cantidad.
Y recordar que el descanso, la belleza y el silencio no son lujos, son necesidades.
Viajar despacio no tiene que ver con la pereza ni con ver menos lugares.
Se trata de cambiando la forma en que nos movemos por el mundo.
Significa:

Los viajes lentos son sensoriales. Saboreas más, oyes más, sientes más.
Y al hacerlo, a menudo te reencuentras contigo mismo.
Asturias no se apresura, y tampoco te pide que lo hagas.
Aquí, las montañas se encuentran con el mar sin dramatismo. Las aldeas siguen moviéndose a ritmo humano. Las mañanas comienzan con niebla, no con alarmas. Y la naturaleza no está curada: está viva, es indómita y profundamente arraigada.

Este es un lugar en el que:
Asturias no ofrece espectáculo.
Ofrece presencia.
Muchas personas llegan a Asturias sin darse cuenta de lo cansadas que están realmente.
Viajar despacio no solo funciona en la mente, sino también en la sistema nervioso. Cuando la estimulación externa disminuye, ocurre algo profundo a nivel interno: el cuerpo comienza a sentirse seguro nuevamente.
La respiración se hace más profunda.
Los pensamientos se suavizan.
El sueño se convierte en un verdadero descanso.

La naturaleza, especialmente los bosques, los ríos y los paisajes abiertos, tiene un efecto regulador que ninguna tendencia de bienestar puede reproducir.
Cuando dejas de apresurarte, los recuerdos cambian de calidad.
Es posible que no recuerde las fechas ni los horarios, pero sí recordará:
No son recuerdos turísticos.
Están recuerdos encarnados — los que se quedan.

Asturias no es para todos.
Y precisamente por eso es especial.
Hace un llamamiento a quienes están dispuestos a:
Aquí, viajar despacio no es algo que practiques.
Es algo que la tierra te enseña, de forma suave, natural y sin esfuerzo.
Los viajes lentos comienzan con una pregunta sencilla:
¿Qué pasaría si no necesitaras hacer más, solo sentir más?
Asturias espera, no para impresionarte, sino para recibirte.
